Hay un momento en el proceso que vale más que todos los demás juntos, y no es la firma de la escritura: es la primera transferencia. Antes de ella tienes toda la fuerza y ninguna atadura. Después, ni una cosa ni la otra.
Esta es la lista de ese momento. Diez minutos leyéndola pueden ahorrarte años.
Antes de nada: qué estás firmando
En una cooperativa no «reservas» una vivienda como en una promoción tradicional: te incorporas como socio a una sociedad. Es un acto distinto y con consecuencias distintas, porque pasas a formar parte de quien promueve.
Por eso las comprobaciones no son las de un comprador. Son las de alguien que entra en una sociedad y aporta capital a un proyecto. Si vienes de mirar obra nueva tradicional, la diferencia está en vivienda tradicional o cooperativa.
Las diez comprobaciones
| # | Qué compruebas | Qué debe ocurrir |
|---|---|---|
| 1 | La cooperativa existe y está inscrita | Aparece en el registro de cooperativas de su comunidad |
| 2 | Hay garantía sobre tu aportación | Certificado de aval o seguro a tu nombre |
| 3 | Existe cuenta especial | El ingreso va a ella, no a una cuenta genérica |
| 4 | Tienes los estatutos | En la mano y leídos, antes de firmar |
| 5 | Sabes de quién es el suelo | Nota simple del Registro |
| 6 | Conoces el estado de la licencia | Concedida, en trámite o sin solicitar |
| 7 | Tienes el presupuesto desglosado | Con los honorarios de gestión identificados |
| 8 | Tienes el calendario de aportaciones | Importes y fechas, ligados al avance |
| 9 | Sabes cómo se adjudica la vivienda | Sorteo, orden o baremo, por escrito |
| 10 | Sabes cómo se causa baja | Y en qué condiciones vuelve el dinero |
Las tres primeras no se negocian. Las otras siete son las que te permiten decidir con criterio.
Las tres que no se negocian
La garantía, a tu nombre
La normativa obliga a que las cantidades entregadas a cuenta de una vivienda futura estén cubiertas por aval o seguro, y que se ingresen en cuenta especial. No es un extra ni una cortesía.
Pide el certificado individual a tu nombre y por tu importe, con la entidad emisora y el número. Y haz algo más: llama a esa entidad y confirma que existe. Es una llamada.
«Se contratará más adelante» es la respuesta que debe detenerte: el momento de estar cubierto es aquel en el que entregas dinero. Está entero en aval o seguro de caución.
La cuenta especial
Comprueba que el número al que transfieres es el de la cuenta especial del proyecto. Nunca una cuenta genérica de la gestora, y nunca la de una persona. Si te piden ingresar «aquí y luego lo pasamos», no lo hagas.
Los estatutos, leídos
No hojeados: leídos, y especialmente tres apartados —cómo se causa baja, qué mayorías hacen falta para modificar el proyecto o el presupuesto, y cómo se adjudican las viviendas. Son los que gobiernan los próximos años de tu vida.
Lo que debes llevarte por escrito
Antes de transferir, deberías tener en tu correo:
- Los estatutos de la cooperativa.
- El presupuesto con las partidas desglosadas.
- El calendario de aportaciones con importes y fechas.
- El certificado de garantía a tu nombre.
- La documentación del suelo y el estado de la licencia.
- El contrato o boletín de adhesión que vas a firmar.
Si falta alguno, no es momento de pagar todavía. Una gestora que trabaja bien los tiene preparados porque se los piden a diario: la lista completa, documento a documento, está en qué documentos revisar antes de unirte.
Las frases que deben hacerte parar
- «Es solo una reserva, no te compromete a nada.» Entonces que lo diga el papel.
- «Quedan pocas, hay que decidir hoy.» La urgencia es la herramienta más vieja que existe.
- «La garantía va incluida, no te preocupes.» Entonces existe un documento. Pídelo.
- «Los estatutos te los damos cuando firmes.» Es exactamente al revés.
Ninguna de las cuatro significa necesariamente mala fe. Todas significan que aún no toca transferir.
Y del otro lado está lo que la plataforma comprueba de ti: qué significa tener un perfil verificado en Coovitia.
Y una comprobación que casi nadie hace
Pide hablar con socios de una promoción anterior de esa misma gestora. No con los que te presenten ellos: con los que encuentres tú. Es la mejor fuente que existe sobre cómo se comporta una gestora cuando aparece un imprevisto, que es cuando de verdad se conoce a alguien.
Cómo comprobar el resto de la gestora está en cómo verificar una gestora de cooperativas.
Las diez las haces tú, porque es tu dinero y tu firma. Si entras a un proyecto a través de Coovitia, te acompañamos mientras las haces y te explicamos qué estás mirando: nuestro acompañamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si ya he pagado sin comprobar nada?
Pide cuanto antes el certificado de garantía a tu nombre y deja constancia escrita de que lo has solicitado, conservando todos los justificantes de pago. Si no lo obtienes, es momento de consultar con un profesional antes de seguir aportando.
¿La primera aportación es reembolsable?
Depende de los estatutos y del momento en que causes baja, y rara vez es inmediata ni íntegra. Es precisamente uno de los apartados que hay que leer antes de firmar.
¿Puedo llevar los estatutos a un abogado antes de firmar?
Puedes y deberías, y una gestora seria no pondrá objeción a que te tomes ese tiempo. La prisa por evitarlo es en sí misma un dato.
¿Es normal que me pidan dinero antes de tener licencia?
Sí, es habitual: las aportaciones se escalonan a lo largo del proyecto y las primeras son anteriores a la licencia. Por eso las garantías importan tanto justo en ese tramo.
¿Cuánto suele ser la primera aportación?
Varía mucho según el proyecto y su fase. Más que la cifra, lo que conviene mirar es el calendario completo: cuánto en total, en cuántos pagos y ligado a qué hitos.
