Un proyecto cooperativo en marcha suele ir de 18 a 24 meses, y en ese tiempo la vida cambia: llega un hijo, cambias de trabajo, se te ajusta el presupuesto. Es razonable que la vivienda que elegiste al principio deje de ser la que quieres.
La buena noticia es que cambiar suele ser posible. La menos buena es que la ventana se estrecha rápido a medida que avanza la obra.
De qué depende que se pueda
De tres cosas, en este orden:
- Lo que digan los estatutos, que es la norma que gobierna la cooperativa.
- La fase del proyecto, porque a partir de cierto punto la obra ya está hecha.
- Que haya con qué cambiar: una vivienda libre, o alguien dispuesto a permutar.
La ventana, fase por fase
| Momento | Margen para cambiar | Qué lo condiciona |
|---|---|---|
| Antes de la adjudicación | Amplio | Todavía no hay nada asignado |
| Adjudicado, antes del proyecto definitivo | Bueno | Solo hay que reasignar en plano |
| Proyecto visado, obra sin empezar | Razonable | Cambio administrativo, poco coste |
| Obra en marcha | Estrecho | Depende de si esa vivienda sigue libre |
| Obra avanzada o terminada | Muy difícil | La vivienda ya existe físicamente |
La lectura práctica: si estás pensando en cambiar, pregunta cuanto antes. La diferencia entre hacerlo en la fase tres y en la cinco puede ser la diferencia entre un trámite y un imposible.
Los tres caminos
Coger una vivienda libre
El más sencillo. Si queda alguna sin adjudicar —porque un socio causó baja, o porque no se ha completado el cupo—, puedes solicitarla. El procedimiento y quién tiene preferencia lo fijan los estatutos.
Permutar con otro socio
Dos socios acuerdan intercambiar y la cooperativa lo aprueba. Funciona bien y es más frecuente de lo que parece, porque las circunstancias de la gente cambian en direcciones distintas. Suele requerir el visto bueno del órgano que corresponda según los estatutos.
Causar baja y volver a entrar
El camino caro, y normalmente el peor. Implica salir con las condiciones de baja que fijen los estatutos —que rara vez son inmediatas ni íntegras— y volver a incorporarse. Antes de plantearlo, lee qué ocurre si quiero salir de una cooperativa.
Lo que cuesta cambiar
Además del posible coste administrativo, hay uno que se olvida: la diferencia de precio.
Cada vivienda tiene su coeficiente, así que pasar de un segundo interior a un cuarto exterior no es neutro. La aportación se ajusta, y si ya has pagado parte según el coeficiente anterior, hay que regularizar. Es un cálculo que la gestora debe darte por escrito antes de que decidas.
Cómo funcionan esos coeficientes está en quién decide qué vivienda te corresponde en una cooperativa.
Si lo que quieres cambiar es la tipología
Pasar de dos dormitorios a tres es otra cosa, y bastante más difícil: no es reasignar, es cambiar de producto. Solo suele ser viable si el proyecto contempla varias tipologías y queda disponibilidad en la que quieres.
Cuanto antes lo plantees, más probable es. Con el proyecto ya visado, cualquier cambio de tipología es una modificación del proyecto, con lo que eso implica: lo vemos en qué ocurre si una cooperativa cambia el proyecto.
Qué preguntar antes de entrar
Es de las cosas que conviene saber antes, no cuando la necesitas:
- ¿Los estatutos contemplan permutas entre socios? ¿Con qué requisitos?
- ¿Hasta qué momento del proyecto se admiten cambios?
- ¿Qué pasa con lo aportado si cambio a una vivienda de coeficiente distinto?
- ¿Quién aprueba el cambio y en cuánto tiempo se resuelve?
Si entras a un proyecto por Coovitia, esto es parte de lo que repasamos contigo al leer los estatutos, en nuestro acompañamiento al incorporarte.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar de piso después de entrar en una cooperativa?
En muchos proyectos sí, sobre todo si aún no ha empezado la obra y queda alguna vivienda libre o hay un socio dispuesto a permutar. Lo regulan los estatutos, y el margen se estrecha según avanza la construcción.
¿Qué es una permuta entre socios?
Un acuerdo por el que dos socios intercambian sus viviendas adjudicadas, con la aprobación de la cooperativa. Es la vía más limpia cuando no queda ninguna vivienda libre.
¿Cambiar de vivienda me cuesta dinero?
Puede costarlo por dos vías: un posible coste administrativo y, sobre todo, la diferencia de aportación si la nueva vivienda tiene un coeficiente distinto. Pide el cálculo por escrito antes de decidir.
¿Hasta cuándo puedo cambiar?
Depende de los estatutos y de la fase. Como regla, cuanto más lejos esté la obra de empezar, más fácil es; con la obra avanzada, la vivienda ya existe y el margen desaparece.
¿Y si lo que quiero es cambiar de tres a dos dormitorios?
Es más difícil que cambiar de piso dentro de la misma tipología, porque implica que el proyecto tenga esa alternativa y quede disponibilidad. Cuanto antes se plantee, más opciones hay.
